Cristina Gómez… qué suerte haberte conocido

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Manhattan
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por Manhattan
Barcelona

Apartamento de la escort10
Duración60 minutos
Precio150
PechoTuneado
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésSin
GriegoNo lo sé

Nombre “artístico”: Cristina Gómez

Valoración de la chica: Bellezón para no perdérsela, pibón indiscutible. Muy guapa y tipazo. De carácter, creo que inmejorable, súper simpática y sobretodo implicada.

Valoración de Cara: Guapísima, melena rubia, larga, lisa y muy cuidada, ojazos color miel hechizantes, nariz pequeña y perfecta. Boca con labios sensuales y preciosa sonrisa casi siempre presente a lo largo de la cita.

Valoración de Cuerpo: Pibonazo. Cuerpo espectacular sobre 165 cm con pechos tuneados pero perfectos. Piel suave bronceada sin un gramo de grasa, cinturita de avispa y un culazo para acariciar, tocar, morder…bufff. Piernas preciosas a tono con todo su cuerpo.

Valoración de Carácter: Muy simpática y risueña, dulce y cariñosa, de fácil conversación y muy implicada.

Vestimenta: Batín de seda negra anudado por la cintura con cinturón de tela dejando ver su zona pectoral. Debajo body de encaje también de color negro con medias a tono hasta la mitad de sus muslos. Zapatos salón negros con hebillas y pedrería con tacón alto.

Relato del encuentro:

Cristina Gómez forma parte de este harén de bellezas que reciben en ese apartamento que se ha convertido, por la trayectoria de sus ocupantes en uno de los referentes del sector… Por el mismo han transitado bellezas como mis queridísimas Carla Ferrer, Paula Bonet, Laia Vidal o Arlet Mascó, y actualmente y también conocidas por mí, Irene Kozlova, Mar Salas y otras a las que aún no conozco como Eva Reyes, Lucía GFE y la que ayer tuve el gran placer de conocer, Cristina Gómez.

Cristina se dio a conocer en noviembre del pasado año. Desde ese momento ya apunté la posibilidad de citarme con ella pero por una y otras cosas esa cita no se concretó. Incluso en uno de mis habituales encuentros con Carla Ferrer, ésta me la presentó y pude observar la belleza de su cara. De cuerpo nada tenía por descubrir ya que sus fotos hablan por sí solas.

Por fin llegó ese día, y ayer miércoles 9 de abril, la llamé por teléfono. Hablamos y concretamos cita para las 19h de ese mismo día.

Poco antes de las 18 h recibí un sms preguntando que si en lugar de las 19 podría pasarme a las 18.30 h y que si no, no pasaba nada. Le dije que lo intentaría y al final gracias a que el tráfico me lo permitió, llegué al apartamento pocos minutos después de las 18.30 h. Ella me lo agradeció al llamarla y a las 18.38 h me abría la puerta del apartamento.

Sabía que era guapa, pero ayer aún me lo pareció más. Su sonrisa y sus ojazos envueltos en una sombra negra los hacían aún más atractivos e insinuantes. Guapísima.

Nos dimos un par de besitos y pasamos al piso superior del apartamento. Mientras subíamos la escalera observaba aquellas curvas que se movían frente a mí y que me llenaron de emoción al pensar que pronto jugaría con ellas…

Al llegar a la habitación, la principal y más grande del apartamento charlamos un buen rato sobre sus compañeras de trabajo y concretamente sobre Carla Ferrer y Paula Bonet que han dejado de estar operativas, al menos en este apartamento. No obstante me dijo que entre ellas había buen rollo pero que tampoco se conocían tanto.

 Así, tras arreglar la parte administrativa de la cita, me pasó la toalla, la botella de agua que le pedí a su pregunta de que si quería tomar algo y después de acomodar mi ropa en el perchero me acompañó al cuarto de baño.

Tras la ducha me envolví con la toalla y muy pronto Cristina y yo juntamos nuestros cuerpos.

Ella aún vestida tal y como me había recibido, con ese batín de seda negro anudado con un cinturón de tela pero que dejaba abierta toda la parte pectoral del cuerpo luciendo así sus hermosos pechos tapados por un sensual body de color negro.

Body que pude observar al completo una vez que el batín pasó a formar parte de la decoración de uno de los sillones, así como la toalla que me envolvía.

Al boby lo acompañaban unas medias negras que le llegaban a mitad de sus espectaculares y bien formados muslos con lo que la figura que se dibujaba en la habitación era para tirar de espaldas a cualquiera.

Yo no iba a ser menos y no me caí de espaldas pero poco me faltó.

Comencé rozando mi cuerpo con el suyo mientras nuestros labios se enroscaban en unos morreos suavecitos al principio pero más intensos conforme sus manos y las mías toqueteaban las partes más erógenas de cada uno de nosotros.

Esto hizo que el amigo se pusiera ya en lo más alto, y ahora por delante y ahora por detrás éste se metió a jugar entre sus piernas mientras ella comenzaba a despojarse de aquel insinuante body para dejar al aire esos pechazos firmes y tiesos que servidor, colocado detrás y con el amigo entre sus nalgas se apresuró a tocar y acariciar mientras le llenaba de besos su esbelto cuello y ella con sus manos acariciaba al amigo que tenía entre sus piernas.

Nos metimos en la cama y yo totalmente encendido cual tea prendida por una cerilla empecé a saborearla. Ella hizo lo mismo conmigo dejando mis labios y bajando hacia el amigo puesto y a punto para que su boca hiciera que casi viera fuegos artificiales con solo empezar.

Qué maravilla y con que sensualidad me hizo el francés… además mirándome lascivamente para “ponerme” aún más de lo que estaba. No pude remediarlo y le dije que era “muy mala…” por hacerme lo que me estaba haciendo…

Tuve que pedir que lo dejara porque la fiesta se hubiera acabado antes de lo previsto, y después de que se colocara cómodamente fui yo quien se dedicó a ser “malo” con ella…

Por cierto antes de meternos en la cama se quitó el body pero se quedó con las medias puestas y así estuvo hasta el final de la relación. Que decir que su cuerpo desnudo pero sus piernas cubiertas hasta la mitad de sus muslos la convertían en un pibonazo mucho más excitante.

Pues así con la belleza de su cuerpo y esas piernas ataviadas con esas medias tan sexys metí mi cabeza entre ellas para saborear los efluvios de su sexo que muy pronto empezaron a merodear cuando mi lengua entró en contacto por la zona.

Pasaron unos minutos y algún que otro jadeo salía de su boca… pero yo seguía y seguía, y pronto los jadeos empezaron a tener más continuidad y también el tono iba subiendo de decibelios.

Así que seguí con la lengua jugando con su clítoris y con mis dedos empecé a tocar toda la zona perineal sin llegar a meterlos en su interior.

La idea funcionó y al poco sus jadeos subieron de tono, su cuerpo comenzó a tensarse y contornearse hacia arriba y al poco explotaba en un orgasmo apoteósico que llenó la habitación con sonoros jadeos y a mí de satisfacción.

Aquí fue ella quien me dijo que yo era “muy malo…” Me comentó que era totalmente clitoriana y que le costaba mucho llegar al orgasmo, pero que si le encontraban el punto entonces le era muy fácil. Y que yo se lo había encontrado.

Nos besamos de nuevo y ahora volvió a poner a prueba mi aguante cogiendo al amigo y someterlo a un nuevo francés aún más intenso y profundo que el primero.

Le dije que ya era hora de fundir nuestros cuerpos. Sacó la goma, cubrimos al amigo contento por lo que venía y Cristina se me montó en cow inverso y con una maestría fuera de lo normal empezó a cabalgarme mientras su culo y espalda me ofrecían una visión digna de enmarcar.

Qué maravilla y qué sensación ver al amigo como es engullido en el interior de esta preciosidad mientras su culo sube y baja a un ritmo excitante .

Nuevo cow, ahora frontal con el que la arrimo a mí para que nos morreáramos de nuevo mientras ahora soy yo quien la bombea desde abajo.

Ya no quiero aguantar más y tengo ganas de correrme. Y quiero correrme en misionero, pero antes, no puede uno perderse un A4 con una mujer como Cristina.

Así que pasamos a esa posición y de vuelta a la excitación  viendo sus formas espectaculares mientras el amigo hace su trabajo. Estuvimos un buen rato y me hubiera “ido” muy a gusto, pero tenía la idea del misionero y tuve que parar.

Finalmente ella se coloca, separando sus piernas y mostrándome la maravilla de sexo que esperaba ser penetrado por el amigo mientras con sus medias negras hacían de él un manjar aún mas apetitoso.

Entré con suavidad y empezamos con lo que sería mi camino hacia el éxtasis, a la explosión de una corrida que cuando la alcanzas metido dentro de una mujer como Cristina, tiene aún mejores sensaciones y máxime si cuando estás llegando al final tus labios se juntan con los de ella y entre lenguas ahogamos los jadeos de ambos ante la llegada de la pasión.

El tiempo había volado… y cuando has estado tan a gusto te sabe a poco pero la sensación es que ha valido la pena y máxime cuando en todo el tiempo se ha mantenido esa constante excitación hasta que llegó la corrida final.

Una cita tardía por las ganas que tuve de citarme con Cristina desde que ésta se dio a conocer en los foros pero al final ésta llegó y creo que la espera ha valido la pena porque ha sido un privilegio haber podido deleitarme con el cuerpo y la compañía de esta extraordinaria mujer y que imagino no será la última.