Mar Salas… mi pantera ha vuelto!!!

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por Manhattan
Barcelona

Apartamento de la escort9
Duración60 minutos
Precio150
PechoTuneado
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésSin
GriegoNo lo sé

Teniendo en cuenta que cuando conozco a alguien que me gusta suelo repetir, con Mar me pasó algo que hizo que desde que la conocí, el pasado 11 de septiembre pero… del 2013! no había vuelto a repetir.

Ganas no me faltaron pero sí oportunidades y una de las razones es que al poco de conocerla volvió a Madrid. Luego regresó a Bcn a mediados de enero de 2014 para desaparecer a primeros de marzo. En esos casi dos meses charlamos un día y estuvimos a un tris de quedar, pero al final no pudo ser. Pasó de nuevo una semana a finales de ese mismo mes de marzo y desde entonces ya no volvió a Bcn hasta el reciente día 4 de este mes de octubre.

Esta vez, pensé, no se me escapa, y después de ponerme en contacto a través de mail nos citamos para hoy miércoles 8 de octubre. Solo 4 días después de su regreso. Y el resultado no podía haber sido mejor… Lo cuento…

Valoración de cara: No sé si las ganas de volver a verla pueda influir pero la encontré guapísima y así lo digo. Cara preciosa con larga cabellera castaño medio de pelo sedoso y muy bien cuidado. Ojos penetrantes color miel con cierto rasgo exótico, y como ya dije en mi primera expe, de mirada felina. De ahí lo de “pantera”. Nariz bonita y unos labios cual dibujados por un artista, para ser besados con pasión y una dentadura perfecta que muestra continuamente. Es muy risueña y encantadora.

Valoración del cuerpo: 170 cm de mujer en un cuerpo muy bonito y estilizado. Tanto su cara como su cuerpo lucen un moreno espectacular con una piel suave y muy bien cuidada. Es un pibón. Sus curvas están perfectamente delineadas con una cintura muy estrecha. Pechos tuneados perfectos, duros y tersos. Espectaculares. Vientre completamente liso. Piernas estilizadas y delgadas. Pechos preciosos, muy bien tuneados. Culo de lo mejor y respingón.

Valoración del carácter: Tiene mucha clase, es educada, amable, muy simpática. Se preocupa por ti y se muestra muy implicada. Estuve súper a gusto a su lado.

Vestimenta: Batín de seda blanco anudado por una cinta del mismo color y tejido y debajo conjunto de lencería

Besos/morreos? Besos con lengua, aunque le cuesta un poquito. Tiene tendencia a esconderla, pero a veces la saca a “pasear”.
Francés/garganta profunda? Si, sin y con mucha suavidad. Cosa que a mí me encanta.
Beso negro? No
Cunnilingus? Sí. No voy a decir lo mejor, pero casi. Bueníiiiiiiiiiisimo
Cowgirl? Sí. Gran amazona
A4? Sí. Espectacular la visión de su espalda y culo.
Misionero? Sí. Lo mejor. Acabamos los dos con gran pasión.

Relato del encuentro:

Pues curiosamente y a pesar de que sólo medió una cita entre los dos y con algo más de un año entre esa primera cita y la de hoy, parecía como si fuéramos amigos de toda la vida.

Me consta que de nuestra primera cita nos llevamos los dos un excelente recuerdo. Además ha mantenido y mantiene contacto con su compañera Irene Kozlova, y ex compañeras como Paula Bonet, Laia Vidal y Carla Ferrer y me consta que entre ellas han hablado de mí, igual que yo con ellas he hablado de Mar. De ahí que aún y sin vernos parece que hubiera más afinidad de la que se supondría en otra situación.

Sea por lo que fuere, la verdad es que me puse muy contento de saber que había vuelto, de conectar con ella ayer martes y hoy, cuando nos hemos visto, poder abrazarla como si eso, como si fuéramos amigos desde bastante tiempo atrás.

Hemos subido a la suite del apartamento y después de charlar un buen rato hemos empezado con el protocolo habitual, primero el administrativo, después  acomodo de ropa en el perchero y para acabar, paseíto de ida y vuelta desde la habitación al baño y viceversa.

Nos hemos abrazado, morreado, y excitado, al menos yo, y muy pronto el batín blanco ha pasado sobre el sofá para deleitarme del goce de babear ante el majestuoso cuerpo que lucía Mar ataviada con un original conjunto de lencería (creo que de la buena) en colores grisáceos con encajes y ribetes negros y blancos.

Qué placer contemplar a una mujer en lencería con ese cuerpo y esa cara, sabiendo lo que va a venir a continuación. Estaba para comérsela… y del pensamiento al hecho no pasaron apenas más de tres minutos.

El sujetador fue desabrochado con cariño y éste pasó a reposar junto al batín dejando al aire sus voluminosos y perfectos pechos, duros y apetecibles. Al poco eran las braguitas que recibían el mismo trato, no si antes haberlas mordido sobre su sexo cuando aún lucían sobre él..

A partir de ahí… la locura, el goce y el agradecer una vez más la suerte que tengo, (que tenemos algunos) de poder pasar estos sublimes momentos con estos sublimes pibonazos…

Así, con Mar sobre la cama, sin nada más entre su cuerpo y el mío, he empezado mi peregrinaje de lengua por todo su cuerpo con lamidas en cuello, en pechos, en sobacos, en pies, en ingles y al final acomodarme entre sus muslos dispuesto a lamer, relamer y disfrutar del sabor de sus efluvios que recordaba eran abundantes y sabrosos.

Mi memoria no me ha fallado y ese recuerdo que tenía de esos encantos han sido así de certeros y así, he seguido hasta llevarla tan lejos como yo he podido y ella ha querido. Por supuesto con orgasmo incluido acompañado de un encantador repertorio de gemidos y jadeos que aún me ponían más excitado al escucharlos.

Un solo orgasmo y a punto de un segundo, porque después del primero he seguido con el cuni un buen rato más, pero la cosa se alargaba y decidimos hacer un breve relax y entonces ha sido ella quien me ha agasajado con un francés hecho con pasión, y lo que más me ha gustado, con dulzura.

Qué gusto ver como engullía al amigo, tieso y hermoso y después de “aguantar” un buen rato la excitación le pedí que me enfundara para pasar al otro “protocolo”.

En ese caso al trifásico del sexo… cow, a4 y misionero. Por ese orden y con una variante al final, y es que antes de pasar al misionero me apetecía lamer otra vez su ahora mojadísimo sexo para intentar llevarla a un segundo orgasmo. Así lo hicimos y tras las primeras lamidas me dijo que no aguantaría mucho tiempo, pero que prefería llegar al orgasmo con el amigo jugando dentro de ella.

Por supuesto que no dudé un momento en atender semejante petición y para adentro que fui, con el amigo preparado y dispuesto.

Fue un misionero muy excitante y bastante largo, gozando los dos en perfecta sintonía. Sus jadeos advertían que la cosa estaba cercana y seguimos hasta que a dúo advertirnos que estábamos llegando y nos dejamos ir en una corrida al unísono de esas que aportan el máximo de satisfacción cuando ambos llegan al éxtasis al mismo tiempo.

En el sexo hay grandes momentos gratificantes pero correrse a la vez, es de gratificación muy especial. Al menos para mí.

Extasiado, a gusto y feliz me tumbé en la cama al tiempo que el amigo empezaba su descenso al tiempo que unas manos suaves tocaban mi cuerpo y me ofrecían las toallitas de rigor. Qué placer y qué gusto. No quedaba ya mucho tiempo, pero sí el suficiente para agasajarnos mutuamente de lo  bien que ambos habíamos estado. Y del porqué de esa compenetración en ele sexo, y del buen rollo y feeling que había entre nosotros teniendo en cuenta que sólo una vez antes habíamos estado juntos.

Nunca sabes si lo que te dicen corresponde cien por cien a la realidad, pero dudo que Mar no lo dijera de corazón pues no le hace falta decir cosas que no piense. Tiene mucha clase para decir lo que no piensa. Si no lo pensara así, se callaría, sin más.

Nos despedimos con la sensación de hacerlo de una buena amiga con la que compartes un sexo de lujo y con la promesa de que nos seguiríamos viendo en un futuro siempre y cuando siga con nosotros, cosa que en principio parece improbable, al menos a corto plazo, ya que me dijo que en un par o tres de semanas volvería a Madrid.

Si eso es así, esperaré su regreso…