Martina… Qué suerte la mía!

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1 02/2015
Manhattan
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por Manhattan
Barcelona

Apartamento por horas9
Duración60 minutos
Precio200
PechoTuneado
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésCon
GriegoNo lo sé

Tengo que empezar suscribiendo lo dicho en el titular de esta experiencia…”Qué suerte la mía…”

Y porqué esta frase?…

Simplemente porqué esta bendita “adicción” me permite vivir y disfrutar de apasionantes y excitantes momentos con bellezas que como la de hoy y otras muchas, han hecho que no pare de agradecer a quien corresponda por dejarme gozar de la manera que lo estoy haciendo.

Y no lo digo solo por Martina… podría decirlo por todas y cada una de las señoritas que hasta hoy he tenido el privilegio de a conocer y que son muchas más de las que nunca antes hubiera podido imaginar.

Por todas ellas… “Qué suerte la mía…”

Nacionalidad: Argentina, de la misma ciudad del dios Messi, Rosario.

Valoración de la cara: Guapíííííííísima. Una belleza deslumbrante. Media melena de color castaño medio de cabello sedoso y muy bien cuidado. Ojos oscuros alegres y brillantes algo rasgados, lo que le da un toque exótico que según mi criterio favorece aún más la belleza general de su cara. Nariz pequeña y perfecta y unos labios que solo hay que ver las fotos que se adjuntan para entender la belleza y sensualidad de los mismos. Labios gruesos para besar y que te besen, en una boca perfecta con sonrisa resplandeciente que a través de la misma muestra una dentadura de anuncio. Un encanto.

Valoración de cuerpo: Unos 170 cm de piel tersa y suave en un cuerpo escultural de pechos muy bien tuneados con un tacto recio y levantados como debe ser y destacando sobre el resto de un cuerpo de estructura más bien delgada pero que no le falta de nada. Cinturita de avispa, caderas perfectas, vientre liso y sin un ápice de grasa y un culo para acariciar y morder, respingón y de forma perfecta. Por si faltaba algo a todo lo dicho, sus piernas son una apología al buen gusto tanto de forma como de tamaño. Un pibón del que he tenido el privilegio de degustar.

Valoración de carácter: Educada y profesional. Su deseo es que tu estancia con ella sea lo más placentera posible y se dedica a ello para que así sea. De voz agradable y muy pausada en el habla. No es muy habladora pero está en su sitio y presta atención a lo que le cuentas. Quizás noté a faltar esa confianza que a veces se adquiere a la primera y que creo que con ella haría falta más de una cita para que la misma fuera así. Habrá que comprobarlo en un futuro. Por lo demás todo correcto con lo me sentí muy a gusto a su lado.

Vestimenta: Cuando veo a alguien por primera vez suelo fijarme en su cara, y si en este caso, la cara es de la magnitud de belleza como la de Martina, entonces ya no puedo fijarme en otros detalles. Por supuesto que vestía de calle, creo recordar con chaquetón y pantalones. Lo que sí recuerdo es que cuando se sacó, creo un suéter y los pantalones en el improvisado estreptease que se da cuando te citas en habitaciones por horas, me quedé embobado viendo el conjunto de lencería de color blanco que casi me tira de espaldas al poder contemplar en todo su esplendor su cuerpazo ataviado con esa ropa interior que a mí me pone tanto o más que el cuerpo totalmente desnudo.

Relato del encuentro:

Ya dije en mi anterior experiencia con Selena… http://www.forosx.com/foros/27-experiencias/32057-selena-capricho-de-gou... , que no suelo “invertir” a partir de ciertas tarifas, pero a Martina le había echado el ojo hace ya algún tiempo y pensé que quizás podría permitirme un extra el día de mi cumpleaños.

Lo que pasa es que el mismo coincidía en uno de los fines de semana del pasado mes de enero y un servidor, estos días, los ocupa en menesteres de familia (que dicho sea de paso agradezco el poder tenerlos), y por tanto no pude disfrutar de ese “regalito”.

Así que, aunque con algunos días de retraso, me decidí y me puse en contacto con la agencia Casual Escorts, que por cierto me sentí muy bien atendido en todo momento por una tal señorita, que creo recordar de nombre Cinthia (si no es correcto ruego disculpas).

Solicité información sobre Martina y sabiendo de su disponibilidad concretamos la cita para ese mismo día, miércoles, 11 de febrero a las 19 h.

Llegué puntual y por un problema de tránsito Martina llegó con casi 20 minutos de retraso. A punto estuve de abandonar pero tras la llamada de rigor a la agencia preguntando por el retraso, éstos se disculparon asegurando que Martina estaba de camino y al poco se personó en el apartamento.

Cuando la vi pensé que la espera había valido la pena. Además siempre hay que tener en cuenta los supuestos problemas que uno pueda tener a la hora de llegar puntual a una cita. No voy a ser yo quien tire la primera piedra por llegar tarde a una cita y en algunos casos mucho más importante que la de ese día en concreto.

Lo importante es que estaba allí, que había llegado y que en ningún momento se había planteado la idea de no acudir. A partir de ahí todo miel sobre hojuelas.

Por supuesto que me pidió mil y una disculpas por el retraso y tras una breve charla y unas risitas comenzamos con el protocolo administrativo y después con el otro “protocolo”, mucho más agradable que el primero… jajaja…

Nos desvestimos. Las ropas de Martina se iban acomodando sobre el perchero y su figura deslumbrante hacía que mis ojos casi se salieran de sus órbitas y el colmo llegó cuando ataviada con lencería de color blanco pude contemplar la figura que al poco iba a deleitar.

Que sensación tan agradable y qué generosa la vida conmigo y con personas que como yo, disfrutamos tanto de esos placeres.

Pasamos a la ducha y nos metimos los dos en ella. Allí tras los toqueteos de rigor por todas partes pero con delicadeza y sensualidad nos dimos unos primeros besitos, más piquitos que lo primero.

Después tomamos las toallas, nos secamos y envolvimos en ellas para pasar ya a la cama.

A partir de ahí ya fue toda una liturgia excitante y maravillosa que nos llevó a los dos a entablar una excitante relación en la que creo ambos gozamos, en especial un servidor.

Le comí sus pechos, su barriga y sus piernas de arriba hasta abajo y viceversa pero al llegar allí su mano protegía parte de la zona con lo que empecé con mi lengua a merodear por allí en busca de alguna rendija pero veía que su mano no acababa de dejar que encontrara ese objetivo que tanto me gusta lamer y acariciar.

No obstante y con mi insistencia, su mano se fue apartando poco a poco para que con suavidad comenzara ese “trabajo” que tanto me gusta hacer, y que (me lo han dicho en la mayoría de las veces) tan bien practico.

Así estuvimos un rato pero veía que no se acababa de abrir y, no es que lo hiciera mal, pero esta vez, la receptora tenía la sensibilidad a flor de piel en esa zona y al notar que no estaba del todo bien lo dejé, no sin desaliento, y subí a buscar sus otros labios con los míos los cuales eran correspondidos con besitos en ellos pero escondiendo la lengua.

Sentí una ligera decepción por ello, pero aún quedaba mucho tiempo por delante e intuía que los morreos llegarían más tarde o temprano, como así fue.

Pasamos a la segunda fase y aquí cual gatito en busca de su comidita se fue hacia el amigo, duro, fuerte y hermoso como casi siempre, y después de darle unos besitos sin protección alguna, decidió enfundarlo y tras ello comenzó con un francés muy bien llevado y que yo al ver su preciosa cara engullendo al amigo me puso cardíaco perdido y tuve que pedir un alto para no irme antes de tiempo.

Ya sin parar pasamos a la intro subiéndose sobre mí y con mucho cuidado en posición cowgirl se fue introduciendo al amigo en su interior hasta acomodarlo y una vez conseguido empezar a gozar, en este caso creo que ambos, y seguir así durante un buen rato al son de gemidos, jadeos, suspiros y palabras de excitación que salían tanto por mi parte como por la de ella.

Luego cambiamos a a4 y después de que a mi pregunta me dijera que esta era su posición favorita me mentalicé para aguantar todo lo que pudiera y así lo hice siguiendo en esta posición y oyendo sus incesantes jadeos que nos acompañaron a lo largo de todo ese acto hasta que tuve que parar, en ese caso por mi cansancio, a lo que ella me alentó diciendo que tenía mucha energía y me aseguró que mi mujer o mi pareja debía estar encantada con ello.

Todos los requiebros suelen ser bien recibidos y se diga de verdad o por quedar bien siempre se agradecen y yo le di las gracias por ello.

Seguimos, y con tanto metesaca y tanta excitación estaba yo al borde del éxtasis, así que sin parar le pedí que se diera la vuelta y en posición misionero y después de mirar como un poseso el cuerpo a donde iba a acomodar al amigo empecé con ello y seguí en busca de mi deseado final.

Mientras el amigo gozaba en su interior, yo miraba su preciosa cara complacida y con unos labios que ahora sí, ahora iban a juntarse con los míos en una gran morreada con las lenguas de ambos en perfecta sintonía, y que provocaría una mayor excitación de la que ya de por si había en ese excitante final llevándome con gran placer a mi final en una corrida celestial.

Acabamos y nos relajamos, especialmente yo y charlamos unos minutos más. Le pregunté el porqué no me había dejado practicarle un cunillingus en condiciones, y me dijo que ese día tenía muy sensible toda la zona por razones de su reciente regla. También le pregunté si solía correrse con ello y me dijo que sí, pero que, es obvio, me confesó no poder correrse con todos los clientes y menos en un mismo día y también me dijo con sonrisa picaresca que disfrutaba más follando que con el cuni.

No sé cuándo, pero sí sé que habrá que repetir… Un bombón como ese no se puede paladear profundamente en una sola sesión… A ver si en la próxima tengo más suerte y puedo llevarla un poco más lejos que hoy…

Qué suerte la mía…