Raquel del 240

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1 02/2014
relajado
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por relajado
Barcelona

Apartamento por horas4
Duración60 minutos
Precio200
PechoNatural
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésSin
Griego

Tras una sequía tanto económica como sexual de varios meses, me surgió la oportunidad de darme un masaje. Ni corto ni perezoso, decidí tirar hacia la zona de Aribau, que hay varios burdeles y el famoso 2'40. Visité un par de locales y en uno de ellos me tropecé con una albanesa que casi me convenció. Pero no estaba por la labor de liarme con la primera de la noche, así que salí con la excusa de sacar dinero, aproveché para tomar unos montaditos y metí la nariz en el 2'40.
Hacía años que no lo visitaba. Me sorprendió ver que sólo había cosa de tres o cuatro chicas. Y acabé charlando con Raquel, una morena española de cara agradable. Altita, sobre el 1,70, delgada y de cabello oscuro, de veintimuchos o treinta y pocos. El color de los ojos no lo recuerdo. Tras un rato de charla y tras averiguar el cambio de política del local (el cliente está obligado a invitar a la chica, o la chica se ha de pagar una copa para charlar), decidí que me apañaba (no se escamoteaba cuando la besaba). Negocié el precio (con el local vacío, no fue dificil), y nos fuimos hacia los desastrosos apartamentos de la parte superior del edificio. Otra sorpresa: la puerta posterior ha sido eliminada en la última reforma, hay que salir con la chica a la calle y volver a entrar al edificio David por la puerta del garaje. Poco discreto lo veo.
Los apartamentos, algo menos desastrosos que de costumbre. Procedemos a desnudarnos y duchas por separado. Tiene pechitos pequeños y firmes, acordes a su edad, y aspecto general de ir al gimnasio. Comienza con una felación bien salivada y profunda, sin manos. En algún momento me pongo a follarle la boca suavemente, hasta que siento que he llegado a un punto peligroso y paro. Nos magreamos un poco y, tras comentarle lo bien puesto que tiene el culo, me lo ofrece poníendose a cuatro patas y agarrándose a la cabecera de la cama. Es un culo firme y prieto, acogedor, que se traga mi falo sin problemas. Comienzo a follarla con suavidad, pero poco a poco me excito y me acelero. Mueve el culo con suavidad, incrementando mi placer y mi excitación: le amaso los pechos, le mordisqueo el cuello hasta que finalmente llega el estallido de placer. Limpieza con toallita húmeda y charla.
Me doy cuenta de que tiene quemaduras en la zona de las manos y los antebrazos, como si hubiese sumergido sus manos en agua hirviendo. Hablamos de todo un poco, es buena conversadora. La conversación deriva sobre nuestras vidas (peligro, peligro: hay que evitar hacer demasiada amistad con estas chicas). Me animo y vuelvo a intentar otro tiro. Esta vez optamos por sexo vaginal, y me cabalga con suavidad. Acabo con otra corrida y me marcho con una sonrisa de oreja a oreja.
De no haber sido por la quemadura en los antebrazos, le habría dado un punto más.
Tal vez repita, si sigue en el 2'40.