Victoria... Jugué a la ruleta y gané...

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1 08/2015
Manhattan
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por Manhattan
Barcelona

Local Agencia o Club9
Duración65 minutos
Precio200
PechoNatural
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésSin
GriegoNo lo sé

Victoria Sugars... Jugué a la ruleta y gané...

Lunes, 13 de julio de 2015. Escribo a la agencia Sugars a través de whatsapp y pregunto por Victoria, una brasileña de cuerpo encantador y por lo poco que se ve de su cara se adivina que también es muy guapa.

Son fotos me sedujeron al instante y de ahí mi interés por ella y a la pregunta de qué tal era su implicación, la agencia en un alarde de profesionalidad me contesta diciendo que Victoria es muy guapa, preciosa, pero que a nivel de implicación depende mucho de la química o feeling que el cliente le pueda aportar.

No suelo ser demasiado exigente en según que temas pero hay uno que para mí es vital y son los besos en la boca. Partiendo de la base de que no tengo defecto bucal alguno y mi higiene está más que garantizada pregunto sobre ello y me insisten que dependerá de ese feeling...

Me lo pienso, opto por no arriesgarme y me decido por otras opciones. Pero los días pasan y casualmente en los próximos 20 días me cito con dos de las señoritas de esta agencia, Estefania el 27 de julio y Vanesa el 3 de agosto.

Experiencias inmejorables tanto con una como con la otra que ya me encargué de explicar en los foros a través de sendas experiencias que escribí sobre ellas.

Miércoles, 12 de agosto. En esta ocasión llamo por teléfono y hablo con Karina, la encargada, que ya me conocía después de habernos visto en las citas anteriores.

Insisto de nuevo sobre Victoria y me confirma su extraordinaria belleza y a mi pregunta de qué tal su implicación me dice que es una señorita con mucha personalidad y algo especial pero, sorprendentemente, me asegura que conmigo no va ha haber problema... Por lo que concretamos cita para verla al cabo de una hora y media.

Qué pasó? Lo cuento a continuación…

Valoración de la cara: Muy guapa, preciosa. Estructura más bien redondita con unos ojos oscuros preciosos, muy alegres y vivarachos. Larga melena de cabello liso y bien cuidado en color castaño medio. Nariz pequeña ligeramente ancha y una boca generosa de labios finos muy bien dibujados de sonrisa perfecta y dientes de anuncio para dentífricos. Belleza al más alto nivel.

Valoración de cuerpo: Cuerpazo de estructura más bien delgada sobre los 170 cm pero con atributos más que elogiables y unas curvas muy bien trazadas en todo su conjunto. Pechos preciosos naturales, alzados y con pezones descarados. Mini cintura con barriga sin un ápice de grasa, caderas perfectas y un culo respingón que da paso a unas piernas con muslos en su justa medida y formas esculturales. Un pibonazo en todos los sentidos.

Valoración de carácter: Con carácter, inteligente y con mucha personalidad. Simpática, cariñosa, sensual, implicada y alegre. Me sentí muy a gusto a su lado.

Vestimenta: Conjunto de una sola pieza de falda acampanada blanca con lineas desenfadadas en color negro y parte superior de corpiño liso en color blanco con tirantes. Zapatos veraniegos de tacón alto luciendo piernas. Pibón de rechupete.

Relato del encuentro:
Llegué puntual y una vez allí Karina me acompañó a la salita previa a la habitación y después de preguntar qué me apetecía beber se fue.

Cuando volvió lo hizo acompañada por una preciosa mujer, bastante alta, más morena de lo que sus fotos mostraban y además bronceada por el sol de nuestro país, que le daban ese toque medio oscuro sin serlo pero que la hacían aún más atractiva de lo que se podía esperar.

Elegantísima y con una sonrisa que percaté sincera lo que me hizo pensar que el cacareado feeling estaba por ahí… y eso nos iba a permitir gozar de una excelente relación.

Arreglé la parte administrativa con karina y cuando nos quedamos solos Victoria y yo iniciamos una conversación en la que ya se percibió que habíamos empezado con muy buen pie.

Hablamos sobre el negativismo y positivismo de las personas y la gran influencia que pueden generar tanto hacia un lado como hacia el otro. Le conté un chiste sobre optimistas y pesimistas que hizo que se riera muchísimo mientras nuestras ropas ya habían desalojado nuestros cuerpos.

Imagino que el mío pasó desapercibido para ella todo lo contrario que el suyo para mí que al verlo desnudo en casi su totalidad hizo que el amigo totalmente pendulón empezara a adquirir un tamaño considerable y así con ese aspecto de morcillón avanzado nos metimos en el cuarto de baño anexo a la habitación y tras al ducha de ambos por separado nos secamos y seguimos para ya no parar hasta alcanzar o al menos intentarlo la finalidad de nuestra cita.

Juntamos nuestros cuerpos en unos primeros arrambes en los que el amigo ya casi en su máxima expresión jugueteaba entre sus muslos tanto por delante como por detrás en cuyo caso aproveché por un lado coger su hermoso culo y por el otro hacer lo propio con sus perfectas tetas.

Hubieron unos primeros piquitos pero sin que la lengua estuviera muy presente. Pero no me importaba lo más mínimo pues era claro que más tarde o temprano su lengua se fundiría con la mía.

Le pregunte qué era lo que más le gustaba que le hicieran y tras decirme que estaba abierta a casi todo me preguntó qué era lo que me gustaba a mí.

Le dije que era muy tradicional y que no solía pasar de las tres posiciones típicas con el único extra de comer conejo... Su cara de poema por la palabra denotó que el término conejo no lo había asimilado. Y tras aclararle su significado y reírnos a carcajadas me confesó que se había imaginado que la estaba invitando a comer una paella con conejo o algo similar...

Ya metidos en materia comenzamos y al observar ese cuerpo que se mostraba dispuesto a que iniciara mi tradicional comida de “conejo” le dije… “como me gusta lo que estoy viendo...”. A lo que ella fijándose en el desarrollo alcanzado por mi amigo en ese momento, me contestó diciendo... “a mí también me gusta lo que estoy viendo...”.

A partir de ahí todo devino como la mayoría de veces que por suerte suelo disfrutar, y el trabajo de mi lengua en su sexo ayudado además por algún que otro dedo que se unió al festín provocamos el final buscado para gran placer de ella y gran satisfacción mía por haberlo logrado.

Un “madre mía” y unos cuantos requiebros más sonaron en el ambiente cuando se llegó a lo que se llegó y como premio y agradecimiento por ello una boca deseosa y con muy “mala intención” engulló una y otra vez a mi amigo para ponerlo aún más burro de lo que había estado en todo el proceso anterior.

Luego pasamos a la intro y en cada una de las tres posiciones adoptadas lo pasamos genial.
Todas fueron largas y a cuál mejor y con ganas de acabar en cualquiera elegí la de misionero y a por ella que fuimos una vez que gozamos con el cowgirl y con el a4.

Era hora de terminar y el amigo loco por lograrlo enfiló el camino a la “perdición” metiéndose con pasión entre las piernas de una señorita que recibió con gran placer y entrega las embestidas de alguien deseoso de sentir el placer por correrse en el interior de tan preciosa mujer que por supuesto y como no podía ser de otra manera unas grandes morreadas con lenguas profundas y juguetonas acompañaron tan lujurioso final provocando a un servidor el éxtasis perseguido para el goce al más alto nivel.

Acalorados y relajados apuramos los últimos minutos para charlar sobre las relaciones lumi-cliente y de las consecuencias de tener o no el feeling necesario para que la relación funcionara mejor.

Me sorprendió diciéndome que por norma ella no daba morreos con lengua y que sobretodo el francés lo hacía casi siempre con protección.

Pregunté por qué conmigo esto no había sucedido.. Su respuesta fue clara y contundente... Educación, elegancia, higiene y un cunillingus como pocos. Que sólo por eso ya merecía su atención en los temas que no solía compartir.

Cuando eso ocurre me siento muy bien pero me fastidia tener que explicarlo por temor a posibles preguntas de algún que otro cliente a ella sobre por qué con ese sí y conmigo no?.

En cualquier caso… Qué suerte la mía!