MIREIA...

Total Fecha Media Usuario
1 07/2012
KKK
1.349 veces

escort-9220
16

Añade tu experiencia con Mireia

Ver comentarios del foro

por KKK
Barcelona

Dirección Cliente
Duración90 minutos
Precio305
PechoNatural
FumadoraNo lo sé
BesosBesa
FrancésSin
GriegoNo lo sé

Mireia es la segunda chica de la agencia Le Privée que cato, después de la gratificante experiencia con Natasha.

Esta vez la esperaba en casa. Todo bien limpito y ordenado antes de que viniese. Hay que dar buena impresión.

Miro por el balcón y ya veo un automóbil que avanza poco a poco buscando mi puerta. Ella me saluda desde la ventana.

Bajo y abro la puerta. Al cabo de pocos momentos aparece. Se trata de un buen pivón. Una jovencita con anchas caderas, ojos negros y pelo castaño peinado estilo Cleopatra. Sonriente.

Subimos a mi habitación. Se ducha (yo lo he hecho antes) y después nos sentamos en el sofá a besarnos y acariciarnos un poco antes de la faena. Lástima: me comenta que no besa con lengua. Bueno.... al menos piquitos hace, y, menos mal, la felación es sin.

Después nos vamos a la cama y nos entregamos a las artes amatorias. Bueno, lo de siempre. No desciendo a los detalles. Me hizo un masaje sensual con la punta de los deditos que no estaba mal. Me comí su rotundo cuerpo de jovencita de 19 años. Y siempre con su sonrisa... (a veces hasta pensaba que se reía un poco de mí, no sé).

Como acabamos antes de hora y no estaba muy católico aquel día, a pesar de mi ingestión de Cialis (creo que voy a dejar este fármaco... ya que me disminuye el placer a pesar de que expulso más cantidad de lechoso elemento), nos fuimos a la terracita a charlar. Cómo? , pensaréis, el llopet de los géiseres no intentó otro disparo??? Veréis, dos cosas. Ese día estaba nervioso y mi libido no muy alta. Además, una cosa muy importante en mis relaciones con cualquier escort. Debe haber feeling, y esa vez no lo hubo.

Quizás es que le falta más rodaje. Me comentó que sólo hacía dos meses que ejercía este noble y antiguo arte.

Eran ya las 11 y media de la noche. Salió porque el taxi le esperaba. Me dijo adiós con una fingida sonrisa.

Saludos del llopet.