Se me ocurren tres situaciones típicas del cliente perfecto:

1-"Sumacero, vamos al Hard Rock Café ¿te vienes?"

2-"Sí, no llores, y espera que se calme el ambiente. Por cierto, estaba durmiendo cuando me has llamado".

3-"¿Hijo, has visto la Carán d'Ache con la que firmé los divorcios?...¡Hijooo, no cuelgues!"

Tres cliente perfectos, aunque dentro una vida no tan perfecta, claro está.