Alicia Bandera (y 3): Siempre habrá un penúltimo encuentro.

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Barcelona

Apartamento de la escort8
Duración120 minutos
Precio300
PechoTuneado
FumadoraNo
BesosBesa con lengua
FrancésSin hasta el final
GriegoNo

Vamos con la experiencia número 18, tercera ya con Alicia Bandera publicada en este foro. Cada vez que me despido de Alicia, pienso que será mi último encuentro con ella, pero por suerte esta predicción no se ha cumplido todavía. De este modo, esta semana repetí de nuevo mi cita con ella otro año más, y van… Uf, ya he perdido la cuenta.
 
Sigue recibiendo en el mismo piso que los dos últimos encuentros que tuve con ella, en la calle donde está la sede de un famoso periódico catalán. Para mi sorpresa, Alicia ha cambiado de look, o más bien, ha vuelto a su color de pelo rubio y corto. No ha cambiado su forma de recibirme, siempre con una enorme sonrisa, mezcla de dulzura y picardía, y sus reproches hacía mí llamándome cariñosamente “niño malo” por no verla más a menudo.
 
Alicia es muy detallista y ya tiene preparado todo lo esencial para una buena cita. Sentados en el sofá hablando de nuestras cosas, pronto abandonamos la charla para darnos besos, ella aprovechándome para meter su mano en mi entrepierna y yo acariciando sus glúteos. Poco a poco nos desprendemos mutuamente de nuestras ropas, y cuando quieres darte cuenta ya estás de camino a la cama con ella.
 
Por desgracia, en ciertas ocasiones voy demasiado excitado, y lo noto cuando a los pocos minutos de empezar Alicia su francés, sé que no aguantaré mucho. Ya le aviso de ello, pero Alicia continuará para no hacerme sufrir mucho y descargo en su boca, mientras ella aguanta con mi miembro en su interior hasta que termino, y se marcha discretamente el lavabo.
 
Pero hay que ver las cosas por el lado positivo, y con Alicia al lado sabes que se van a conseguir. Con ambos en la cama y tras estar yo más calmado después del calentón inicial, retomamos las caricias y besos. De seguida mi miembro se pone erecto de nuevo, y más que lo estará cuando Alicia se entretiene y juega con él salivándolo, lamiendo mis testículos, metiéndoselo todo en su boca… Al rato yo le acompaño, y le lamo su sexo y terminamos de completar un 69.
 
Y no acaba así la cosa ni mucho menos: con ambos ya excitados, Alicia se pone encima de mí para cabalgar sobre mi miembro, y puedo de esta manera tocar sus pechos. Poco rato después ella cambia pero, continuando encima de mí, me da la espalda y tengo una perfecta visión de mi miembro entrando y saliendo en el suyo, mientras agarro fuertemente sus glúteos. Para finalizar, ella se recuesta sobre la cama y la penetro desde atrás, acelerando yo el ritmo hasta correrme después de tanto esfuerzo y esta vez sí, más satisfecho que en el primer acto.
 
Tiempo de descanso en el sofá, bebiendo un poco de líquido mientras contemplo el cuerpo desnudo de Alicia a mi lado. Para tener fuerzas para un nuevo intento, Alicia me da un masaje en la cama, por el cual me quedo bien relajado, gracias a la sensación de sentirme mimado y cuidado por ella.
 
Y sí, los esfuerzos merecen la pena y hay ocasión de un tercer y último polvo. Es en este acto cuando Alicia me demuestra que domina todas y cada una de las maneras de hacer un buen francés: masturbando mi miembro con rapidez, lamiendo la punta del pene, lamiendo los testículos, agarrándomelos mientras se la mete entera en la boca… Es increíble. Como me ofrece su trasero, meto un dedo en su ano y le masturbo, a lo que ella accede sin problemas. Aunque cuesta, me termino de ir cuando acabamos en el sofá, acabando así con las pocas energías que me quedaban.
 
Antes de irme, una buena ducha caliente para despertarme, no fuera que me quedara dormido de trayecto a casa. Como no, costará despedirse de Alicia, con la que me entretengo en una última charla antes de desearnos por avanzado unas felices fiestas, y deseando que haya otro futuro encuentro.
 
Resumen y valoración: como siempre, un placer estar al lado de Alicia. Tiene una mezcla de dulzura y perversión únicas, que te hace estar bien al lado de ella. Y aunque por culpa mía en el terreno sexual he estado menos acertado que otras ocasiones, el encuentro me dejará, como las otras veces, un grato recuerdo.
 
Saludos y hasta otra.