Tiempo ha que no pasaba por esta casa, hace unos días hablé con Lidia y concerté una cita con BELÉN. Mujer rubia, pecho natural no muy grande, delgada, sin arreglos estéticos visibles, una mujer muy natural, de las que puedes encontrar en una tienda, una cafetería o paseando por la calle. Abstenerse quien espere encontrarse con un cuerpo de "modelo" o "escultural", ella tiene sus años y no pasan en balde.

Muy cariñosa y dulce, en las antípodas de la mujer "cañera", es decir justamente lo que a mi me gusta y apetece en la mayoría de ocasiones. Por tanto, y como el resultado se ajustó mucho a lo perseguido califico esta de buena experiencia y opción para quien comparta gustos

Por supuesto besa de verdad y practica el francés sin. El cambio de sábanas y toallas tras el servicio sigue siendo un punto muy favorable de esta casa. A añadir que me ofreció un sobre con Listerine al terminar, acepté encantado. Es una novedad para mi, ya que nunca antes había recibido en este piso este "complemento" final del servicio

Archer