Una mujer onírica. Lástima no poder interceder por los escritores de novela negra de esos que acaban siendo oncólogos y tratando con una Parca seductora o desnudan mujeres desde el fondo del vagón a causa de un impedimento auditivo. Y sieeeempre tragando copas de fracaso en los premios donde el consúl es un abuelo metrosexual. Tal vez yo sea el tribuno de la plebe de una civitas llena de espectros ansiados de recuperar la juventud perdida.

Enhorabuena rodamon y Felices Fiestas.