Felicidades, Berto. Con tanto Hat Trick te has ganado que, a partir de ahora, te llame crack.
Gracias, Oliba.
No hay que exagerar con los halagos: sólo he contado la experiencia lo más fiel posible, y si estuvo muy bien fue gracias a Katy. He de reconocer que ella llevó la iniciativa, más que ser yo el protagonista.