
Iniciado por
teo
Es difícil de adivinar si ellas disfrutan o no de manera franca. Paso a describir una breve anécdota que viví en persona el 25 de enero de 2005, en una cita con la "profesora de equitación", (ahora creo que se anuncia también como ex-Miss Valencia), que quizás pueda ilustrarnos algo.
Mantuvimos una relación intensa, ella confesó haber llegado al éxtasis en 2 ocasiones, (mis omoplatos certificaron una, la otra...), todo fué de maravilla, pero cuando ella se reincorporó de la cama para empezar a vestirse, de repente me miró con cara de pánico, y tapándose los senos, me confesó:"Es que ahora me da vergüenza que me veas desnuda." Enseguida comprendí su acción, aunque pudiera parecer absurda, tenía todo su sentido: aquella señora me había atendido con un nombre "X", interpretando a su manera un papel. Una vez la "actuación" había finalizado, ya no era la escort de nombre ficticio, sino la ciudadana de a pie, y como tal, el sentimiento de pudor le afloraba. Con ésto quiero comentar, que, lógicamente las profesionales del relax trabajan con una capa protectora, (normal, ya que todos los clientes no pueden ser atentos, apuestos y galanes), y activan a la vez una especie de "piloto automático" cuando están con nosotros, ( supongo que dependerá también de cada una), y es complicado saber si todo lo que nos transmiten es real o no.