Árboles, estrellas, ¡aurora!
¿Habéis visto una aurora alguna vez?
Las auroras se están produciendo de nuevo con frecuencia creciente. En los últimos cuatro años, con el Sol anormalmente inactivo, la cantidad de auroras inducidas por el Sol ha sido anormalmente baja.
Recientemente, sin embargo, nuestro Sol está cada vez más activo y exhibe numerosas manchas solares, llamaradas y eyecciones de masa coronal. Una actividad solar así expulsa al Sistema Solar partículas cargadas, algunas de las cuales pueden provocar auroras terrestres.
Hace dos semanas, más allá de los árboles y por delante de las estrellas, una tormenta solar dio lugar a varias auroras sobre Ravnastua, Skoganvarre y Lakselv (Noruega), recogidas en este vídeo time lapse.
Las cortinas de luz de la aurora, habitualmente de color verde, fluyen, brillan y danzan a medida que las partículas energéticas caen a la Tierra y excitan las moléculas de aire de las capas altas de la atmósfera.
Con el máximo solar aún pendiente, en los próximos años habrá oportunidades aún mejores de ver auroras espectaculares.
El Gran Cañón a la luz de la Luna.
En este fascinante paisaje nocturno fotografiado el 26 de marzo, una Luna joven se levanta por encima del horizonte de poniente en conjunción con el brillante planeta Venus.
En primer plano, el río Colorado refleja la luz de la Luna mientras serpentea a través del Gran Cañón, visto desde la orilla sur del cañón en el Lipán Point.
El Gran Cañón es conocido como una de las maravillas del planeta Tierra. Esculpido por el río, la enorme fisura tiene unos 440 kilómetros de largo, hasta 30 kilómetros de ancho y 1,6 kilómetros de profundidad.
En esa fecha, las maravillas del cielo nocturno incluían los cúmulos estelares de las Pléyades y de las Hyades en forma de V justo por encima de la Luna. El brillante planeta Júpiter está debajo de la pareja Luna - Venus, cerca del horizonte de poniente.
Paris de noche.
¿Reconoces las luces de la ciudad de París en esta fotografía?
Tomada el 25 de marzo desde lo alto del rascacielos Montparnasse, de 210 metros de altura, muchos distinguirán la luminosa Torre Eiffel o la gran estructura de la cúpula de Los Inválidos (a la derecha) o la línea elevada del metro suavemente curvada y llena de color (el centro). Se puede identificar, incluso, el Arco de Triunfo (a la derecha, cerca del horizonte).
Independientemente de su localización, las luces celestes que hay cerca del horizonte de poniente te deberían parecer muy familiares.
La encantadora triple conjunción del brillante Venus (arriba), Júpiter y la Luna creciente se pudo ver en los cielos nocturnos de todo el planeta Tierra.
Fata Morgana - Un posible espejismo del Titanic.
¿Contribuyó un espejismo como éste a hundir el Titanic?
El fenómeno óptico llamado "Fata Morgana" puede hacer que sobre el horizonte aparezcan formas extrañas o una falsa pared de agua.
Cuando las condiciones son adecuadas, una capa inusual de aire caliente tuerce la luz reflejada en el agua fría hasta que llega al observador desde ángulos diferentes.
Un espejismo conceptualmente similar puede hacer que una puesta de Sol parezca extrañamente distorsionada o que un pavimento distante parezca mojado. Ayer hizo cien años que un espejismo "Fata Morgana" podría haber ocultado los icebergs de la visión de la tripulación a bordo del Titanic .
Para esta hipótesis de la distorsión hay evidencias adicionales del barco próximo SS California, que informó de avistamientos de espejismos "Fata Morgana".
El espejismo "Fata Morgana" de la imagen fue captado en 2008 frente a la costa del Pacífico de EEUU.
Última edición por Sweetman; 16/04/2012 a las 14:12
La cabina del transbordador espacial Endeavour.
¿Cómo sería volar en un transbordador espacial?
Aunque el último de los transbordadores espaciales de la NASA ya ha sido retirado, es divertido contemplar los controles de una de las máquinas más sofisticadas de la humanidad.
La fotografía muestra la cabina del transbordador espacial Endeavour, el más joven y el penúltimo lanzado.
Los numerosos paneles y pantallas permitían al orbitador controlado por ordenador entrar en la parte superior de la atmósfera terrestre a una velocidad superior a la del sonido y tan sólo treinta minutos más tarde, aterrizar en una pista como un avión.
Actualmente, los transbordadores espaciales jubilados se envían a los museos. El Endeavour al California Space Center de Los Ángeles (California), el Atlantis al Kennedy Space Center Visitor Complex de Merritt Island (Florida) y el Discovery al anexo Udvar-Hazy del National Air and Space Museum de Chantilly ( Virginia).
Por tanto, en el futuro será posible sentarse en la silla de piloto de un transbordador y evocar personalmente la emoción de un vuelo espacial.
Mucha pantallita y no aprovechan ninguna para mirar el foro!
Ains.