Tenía que Ser Alexa Alexa (Barcelona)

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por Evilgabs
Barcelona

Apartamento de la escort9
Duración90 minutos
Precio350
PechoNatural
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésCon
GriegoNo lo sé

Empiezo a escribir esta experiencia a las 6 de la mañana, aproximadamente 4 horas antes de conocer a Alexa en persona. No estoy nervioso, preocupado sí, pero no nervioso. Estaba nervioso el día que mi antigua comunidad de vecinos quería romperme la cara en una reunión por denunciarles. Estaba nervioso cuando di mi primer beso, tanto que casi no acierto. Hoy estoy inquieto, pero la curiosidad me puede. Estoy inquieto porque, aunque creo que he elegido correctamente a la primera escort que quiero visitar, puedo no estar a la altura. No nos engañemos, llevo en el dique seco mucho tiempo y para mí el sexo lleva implícito un componente emocional inherente, así que no sé que puede pasar cuando nos desnudemos. 
También creo que Alexa tiene un concepto demasiado alto de mí; solo porque le di algunos consejos sobre su web y le escribí de forma altruista algunas reflexiones sobre cómo veo el mundo del marketing aplicado a este mundillo. Así que cuando ha apelado a mi vanidad agradeciendo mi ayuda no sé si lo ha hecho de forma sincera o solo como parte del juego de rol que se establece entre profesional y cliente. Me he dejado llevar, no tiene importancia, conozco bien el juego. Y aunque suene a reproche no lo es, es mi forma de darle vueltas a las cosas; de protegerme, quizás de auto convencerme de que mi mente aún controla la lujuria que se avecina; de que tengo el control de lo hago o de lo que voy a hacer. Porque estaré con ella aunque haga el ridículo más espantoso en su presencia.  
Para mi desgracia solo podía ser Alexa. Y digo desgracia porque no fue una elección, sino una falta de opciones. Tenía que ser ella por muchos motivos: origen, aspecto, acento, exclusividad y muchas otros rasgos que son un reflejo de mi pasado y que no tiene sentido explicar. Siempre hay más riesgo de perder cuando te juegas todo a la carta más alta, por suerte contestó a mi correo. Tardó unos pocos días y durante la espera intenté buscar una sustituta escudriñando la lista de escorts del foro como cartas del tarot, pero la única carta que deseaba girar era la de Alexa. Por suerte llegamos a un acuerdo. 
Y tenía que ser Alexa porque llevo más de una año tratando de convencer a mi corazón de que no debemos intentar regresar al lugar donde fuimos felices; pero él insiste. ¿Acaso, corazón mío, hemos amado alguna vez sin sufrir? ¿Por qué insistes en querer enamorarte de nuevo? Nunca hemos sabido separar el amor del dolor y ahora se nos entremezclan como una enredadera hasta tal punto de que soy incapaz de ver ya donde empieza uno y donde termina el otro. Y disculpad que todavía esté hablando de mí y no de Alexa, pero tenéis que comprender por qué tenía que ser Alexa. Tenía que ser ella porque era el instrumento más adecuado para vengarme de mi corazón. Era la trampa perfecta; sabía que mi corazón no podría resistirse a su presencia y acabaría enamorándose de una mujer tan imposible como auténtica y tan bella como excepcional. Quería que mi corazón entendiera cuánto aún más doloroso puede ser abrazarse con pasión a una mujer que deberás dejar marchar. Mi corazón tenía que aprender esa dolorosa lección y yo debía acompañarle en el camino. 
Y tenía que ser Alexa porque solo puedo definirla como un hada. Si hubiera brotado purpurina de su pelo y le hubieran salido alas de la espalda, no me hubiera sorprendido en absoluto. Alexa es pura fantasía por eso no puedo describirla como un ángel. Los ángeles se me antojan como criaturas intimidantes que carecen de la magia que transmite esta joven. Estar con Alexa supone confundir realidad y ficción; alejarse de ella es aciago cuando menos. Despedirse de ella, en fin … fue tan triste como despertar de un sueño placentero que olvidarás, pero en el caso de Alexa no lo olvidas, su recuerdo se incrementa y su olor perdura. ¿Quién sabe? Tal vez sea el precio a pagar por abrazar a una hada. 
Y claro, tenía que ser Alexa por sus ojos .. porque ¿queréis que os hable de sus ojos, no? Son de un azul irreverente, tan frágiles y descarados como dos gotas de rocío tintineantes sobre una rosa blanca en una mañana de primavera. Están en el lugar perfecto, con el color perfecto en una combinación que desafía todos los cánones de belleza que los antiguos griegos se empeñaron en transmitirnos. Tiradlos! o los griegos se equivocaron o Alexa es el nuevo dogma. Creedme cuando os digo que sus ojos no hubieran dejado indiferentes a ningún artista, ni antiguo, ni moderno, ni al sublime Picasso ni al enamoradizo Bécquer. Son tan cristalinos que casi puedes ver a través de ellos, y lo que un principio parece un mar en calma se transforma en algo tan único como un fuego azul. Si ante su presencia eres incapaz de apreciar la sublime rareza de lo que te ofrece la naturaleza, tengo malas noticas para ti …. has muerto por dentro. 
Y tenía que ser Alexa porque sabía que le enseñaría y castigaría más a mi corazón en una mañana, que la mayoría de mujeres con las que he estado en años. Estar con Alexa fue como regresar a casa después de vivir lejos durante muchos años, reencontrarte con recuerdos de juventud, abrazar a un antigua novia, mirar con agrado y bochorno viejas fotos. Me hizo disfrutar de la experiencia paso a paso, me dio lo que necesitaba con la dosis justa y no se olvidó de los detalles en ningún momento. Por supuesto y no podía ser de ninguna otra forma, mi corazón se rindió ante ella, pero a diferencia de otras mujeres no la idolatró porque Alexa es real, es auténtica, vi algunos de sus defectos y disfruté de todas sus virtudes. No importa cuánto pudiera llegar a calar dentro de mi corazón, sé que estaba destinado a perderla. Esa es la lección que mi corazón tenía que aprender, ama a quién quieras, enamórate de quien te de la gana, pero no olvides nunca que ante todo debes rendirte a la posibilidad de perder todo lo conseguido. Las victorias son efímeras y pueden no durar. Si aceptas el riesgo, si eres consciente de que lo podemos perder todo otra vez, estoy dispuesto a seguirte donde decidas llevarme. 
Y por eso y por algunas otras cosas que me guardo para mí, tenía que ser Alexa.