Me imagino como te encuentras Ana, sólo leyendo tu relato mi angustia ha crecido por momentos.
Es muy bueno que tengas el valor de publicarlo y, si te decides finalmente, opta por denunciar al cabrón.

Ahora deberás volver poco a poco a la normalidad y escoger con mucho tacto a tus nuevos clientes. Sé fuerte y toma precauciones.
Un besote. A ver si nos vemos el 25...