Ana y el sudor, el sudor y Ana ,,,,, el primero recorría lo segundo por cada poro de su piel, como más de uno quisiera hacerlo, humedeciendo incluso el rojo y diminuto textil. Solo veo uno, un guante, una uña esculpida, un pezoncito rebelde y un ombligo ,,,, la imaginación me enseña el resto, cuando lo hay.

Del quirófano al ring y del ring al quirófano, el futuro siempre llega, afortunadamente.

Hasta el día del combate, solo queda esperar ,,,,, con paciencia, a poder ser.