Para cerrar la primera vuelta, el Pep Team nos regaló ayer otro partido más que notable, especialmente en la primera mitad, del minuto 1 al 25, para tener un leve bajón y volver a apretar el acelerador antes de llegar al descanso. La segunda parte fue otra cosa, levantaron el pie del acelerador, algo normal por otra parte, pero todavía vimos cosas buenas.

Al final, 4-1 y fin de una primera vuelta casi perfecta. Campeones de invierno, un título honorífico, cierto, pero también fue así en las otras dos temporadas del Barça de Guardiola, y todos sabemos cómo acabó todo.

Algunas consideraciones:

Messi es el máximo goleador del equipo, con 18 goles. Más que el año pasado, cuando llevaba 15. En esta temporada, Messi nos está mostrando una nueva faceta, que de hecho no es nueva pero este año la está desarrollando con unos resultados fabulosos para el equipo: esa faceta es la de asistente, como se dice ahora. Por el momento, lleva 36 asistencias, una más que Xavi, 4 más que Iniesta y 7 más que Alves. Una buena muestra de un Barça con más recursos que otros años.

Villa ha firmado una temporada bastante correcta en conjunto. Con 14 goles marcados, iguala su temporada anterior con el Valencia, que al final de la primera vuelta había conseguido el mismo número de dianas. Con 15 asistencias (no me gusta esta palabra, es un término baloncestístico, pero es lo que hay) junto con sus goles marcados, se ha revelado como un buen magnífico jugador de equipo, exactamente lo que Guardiola quiere, porque la fuerza reside en el grupo, por algo el fútbol es un deporte de equipo.

Pedro está firmando una temporada sobresaliente: 10 goles y 25 asistencias. Ha marcado en 7 de las últimas 8 jornadas de liga. Otro jugador clave en el ataque. El año pasado llevaba tan únicamente 5. Ello nos puede dar una idea clara de la progresión tan extraordinaria del canario.

La seguridad en la defensa es otra de las claves del equipo: 11 goles encajados en 19 jornadas, en 10 de ellas, habiendo dejado la portería a cero. Similar al año pasado, a estas alturas: 10 goles encajados y 11 partidos a cero. Por todo ello, Valdés encabeza la lista del trofeo Zamora, con una ventaja más que holgada: 6 goles menos que Casillas, quien partía a prori como el máximo candidato a ganar este trofeo, ya que los equipos de Mourinho (Oporto, Chelsea e Inter) se distinguieron por ser siempre los menos goleados de sus campeonatos.

En defensa el equipo ha ido de menos a más, como todo el equipo. Tras algunos despistes en defensa en las primeras jornadas de liga, especialmente en casa, se defiende muy bien. La prueba, aparte de en los pocos goles encajados, la tenemos en que el Barça lidera la clasificación de juego limpio, al igual que el Barça B en segunda. Lógico: tanto el Barça como el filial siempre tienen el mayor porcentaje de posesión del balón, y si tienes el balón no lo tiene el contrario, si no lo tiene el contrario, no puede atacar, por lo tanto, no puede crear peligro, si no te crean peligro, no haces faltas, o bien, haces muy pocas. Tan sólo dos jugadores se han perdido algún partido por sanción: Piqué, dos partidos, uno por roja y otro por ver la quinta amarilla; y Villa, uno, por tarjeta roja. A las puertas de empezar la segunda vuelta, ningún jugador está apercibido de sanción.

En definitiva, estamos obligados a ser optimistas. Si el equipo sigue jugando a este nivel, da igual lo que haga el contrario, el título de liga volverá a estar al alcance del FC Barcelona. Como dijo Guardiola en la rueda de prensa posterior al partido de ayer, la única duda es si el equipo continuará compitiendo a este nivel. Ya se encargará él de que esto sea así.