Y al fin...¡Inés!

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por Cross
Barcelona

Apartamento por horas9
Duración60 minutos
Precio50
PechoTuneado
FumadoraNo lo sé
BesosBesa con lengua
FrancésSin hasta el final
GriegoNo lo sé

Los foreros que poseis vuestros ojos sobre estas líneas, no os podeis llegar a imaginar las ganas que tenía de conocer a esta belleza y lo que me costó llegar a mi objetivo. Pero quien algo quiere algo le cuesta, y la espera mereció la pena y superó con creces todas mis expectativas. Pero vayamos por partes...
Como dije, pude finalmente quedar con Inés en los apartamentos Suites. Con algo de nervios llego a mi destino y cuando me disponía a entrar me topé con ella que iba a hacer lo mismo. Y entonces fue cuando recibí el primer derechazo a traición de la belleza de esta chica. Supongo que me debí quedar mirándola como un gilipollas unos segundos, pero me quedé totalmente out, entonces ella rompió el hielo, y todos mis nervios de paso, y nos presentamos. 
Ya en nuestra habitación y después de breve charla, donde aclaramos algunos tema ella y yo, empezamos a desprendernos de la ropa y a besarnos. Decir, como es de suponer, que al contrario de un servidor, Inés iba ganando puntos a por cada prenda que se iba quitando. Breve ducha y al lío.
No relataré con detalle el tema sexual, porque nunca lo hago y me lo guardo para mí, pero esta chica me hizo gozar por los cuatro costados. Desde el francés esmerado y salivado, hasta el cuerpo a cuerpo: donde nos besamos, nos devoramos, me pidió que la follara, yo obedecí, disfruté de sus perfectos pechos, me miró como un animal mientras me cabalgaba, cambiamos de postura, me pidió más, y yo se lo di, me corrí, breve charla entre risas y vuelta a empezar a riesgo de que diera un calambre o un infarto, no tuvo piedad, y yo se lo agradecí mientras su perfume se metía por todos mis poros y ella disfrutaba dejándome seco...
Así estuvimos hasta el reloj dió su vuelta reglamentaria. Ya fuera, nos emplazamos para otra cita más adelante, cuando mi agenda no se interponga en mi vida sexual. Y me quedé un rato viéndola marcharse, con sus piernas marcando el ritmo, su cabello ondeando a cada paso y su perfume metido en mi nariz, mientras me preguntaba qué parte de mi cuerpo me cortaría para estar con semejante criatura. Cuando desapareció entre la gente, me dije que la vida es como es y te toca jugar con las cartas que te reparte la vida.
Y flotando en un nube, me perdí yo también entre la gente...