El valor de ellas (lo que valen) es el título de este apartado.
Y el valor de ellos (lo que valen) no le es ajeno.
Los que estamos aquí somos muchos, en cantidad. Y, aunque resulte una vulgaridad, el motivo es que los hombres "enfermamos más de carencia de sexo" o somos, teóricamente, más ávidos. Lo dice la naturaleza, lo dicen los estudios, lo dice la Historia y lo digo yo (esto último es fundamental).
Ellas lo son menos.
Del porqué lo estan ellas es evidente: necesitan financiar su vida (o cualquier otra cosa) con una cantidad de euros que no pueden conseguir de otra forma. Y hablo siempre desde la generalidad de los casos.
¿Qué calificativo merecen? ¿Qué valoración?... Allá cada cual. En lo que a mi respecta sólo me merecen respeto. Es su decisión. Y si no hacen daño a nadie...
Del porqué lo están ellos es también evidente (y vuelvo a hablar de la mayoría de los casos): satisfacer unos deseos sexuales que, de otra forma, no serían satisfechos (bien sea en cantidad, en calidad o ambas cosas).
¿Qué calificativo merecen? ¿Qué valoración?... Pues otra vez allá cada cual y siempre dependiendo de las circunstancias. En lo que a mi respecta, dada mi situación de casado, sólo me merezco cierto asquito (por decirlo suavemente).
Habría mucho que matizar sobre esto último (eximentes, atenuantes, agravantes...) pero no dejarían de ser matizaciones.
Y no me consuela llevar como adicto escasos tres años. Y no me consuela no haber "conocido" en los dos últimos años más que a cuatro "lumis". No, no me consuela mi "bajada" de consumo. Porque en esta actividad "oculta" o se está o no se está, y no valen cuantificaciones altas o bajas.
Esto es llana y sencillamente lo que he pensado siempre y hasta hoy. Otra cosa es que lo lleve mal, lo oculte, lo atempere, lo suavice, lo justifique... pero ni a mi mismo me cuela en la sesera.
Del resto de vivencias experimentadas (que hay "mucho resto") otro día hablamos, si os apetece.
Pd: Hecha esta confesión de parte, me jodería hasta rebelarme y cagarme en sus antepasados el que alguien, que tuviera otros defectos que confesar, viniera a darme lecciones de moral y comportamiento. Yo ya sé lo que soy, no hace falta que vengan Hitler y Jack el destripador a decírmelo. ¿Me se escucha bien? ¿Me se escucha?



LinkBack URL
About LinkBacks
Citar